4 ago

Hoy ha sido un dia de aventura en el mercado. Aqui no se concibe comprar sin regatear y menos mal que tengo a Luisa, una "religiosa" (de religiosa tiene poco) que es peleona como ella sola, cualquiera le toma el pelo!. Creo que cuando me vaya de aqui no va a  haber quien me engane.
Esta tarde hemos asistido con un grupo de jovenes a una reunion para ayudarnos a mirarnos de otro modo, este Nacho!
Y para esta noche hay preparada una reunion con Idalina, el alma de todo esto. Como veis no paramos. Ah!, se me olvidaba, Rafa, Miguel y Javier estan en el batey vecino jugando a domino para ver si convocan a los hombres a un encuentro para hablarles de su sentido de la familia. Por propuestas que no falten.
Estoy deseando ir a las guarderias de la zona, esa sera otra experiencia.
Y mientras la vida en la casa, organizar las comidas con MIlagros y Dalida, unas cocineras que nos ayudan y nos miman, hacer cada uno las tareas que tiene en el cuadrante, y no os podeis imaginar como lavan ya su ropa Pablo y Miguel. Todos estamos aprendiendo un monton.
Hoy nos deciamos que ya no sabemos cuanto tiempo llevamos aqui, el ritmo caribeno nos ha atrapado, y la intensidad del dia a dia aun mas.
 
Isabel, mil gracias por las medicinas, aqui se valoran mucho. Inma y Elena, nuestro equipo sanitario las entregan a los que las necesitan, aqui no estan a su alcance, y son muy necesarias. Gracias de corazon.
 
Y desde el batey Don Juan, un beso inmenso para cada uno!!.